Respuesta productiva a la suplementación con ensilaje de Maíz en vacas lecheras a inicio de lactancia en pastoreo otoñal.

PREGUNTAR

Autor/es: Álvaro Morales1, Oscar Balocchi2, Rubén Pulido1 Inst. Ciencia Animal1, Inst. Producción Animal2. Universidad Austral de Chile. Casilla 567, Valdivia, Chile.

Introducción

En el sur de Chile los sistemas de producción de leche basan su alimentación en la pradera utilizada como pastoreo directo, constituyendo la fuente más económica de nutrientes para las vacas lecheras. Sin embargo, el consumo de dietas solo a praderas generalmente es insuficiente para satisfacer los requerimientos de vacas de mediana producción. Esta situación se intensifica en épocas de pastoreo restrictivo como el otoño, siendo necesario el uso de alimentos suplementarios que aseguren un aporte estable en cantidad y calidad de nutrientes, permitiendo balancear las deficiencias de la pradera, aumentar el consumo de MS, nutrientes y la producción de leche (Pérez-Prieto y col 2011). El objetivo de este estudio fue determinar el efecto de la suplementación con niveles crecientes de ensilaje de maíz sobre los parámetros productivos, en vacas lecheras a inicios de lactancia en otoño.

Materiales Y Métodos

El estudio se realizó en la Estación Experimental Agropecuaria Austral de la Universidad Austral de Chile, entre el 25 de abril y el 21 de junio de 2012. Se utilizaron 40 vacas lecheras Frisón Negro de partos de otoño, que al inicio del estudio promediaban 62,7 ± 14 días en lactancia, 3,5 ± 1,6 partos, una producción láctea de 24,1 ± 2,8 kg/día, una condición corporal de 2,9 ± 0,2 y un peso vivo de 538 ± 46 kilos. Los tratamientos correspondieron a 2 cantidades de suplementación con ensilaje de maíz: 4,5 kg MS/vaca/día y 9,0 kg MS/vaca/día. Adicionalmente se ofreció a todas las vacas una oferta de pradera promedio de 21 kg MS/vaca/día y 3 kg MS/vaca/día de concentrado. Las vacas se manejaron en una pradera permanente (95% Lolium perenne) bajo un sistema de pastoreo rotativo en franjas, con cambio de franja posterior a cada ordeña y disponiendo cada grupo de un potrero independiente. Se ofreció agua y sales minerales a libre disposición. Semanalmente se tomaron muestras de los alimentos, determinándose la composición nutricional en el Laboratorio de Nutrición Animal de la Universidad Austral de Chile, de acuerdo a los procedimientos descritos por Ruiz-Albarrán y col (2012). El consumo de pradera se estimó a partir de los resultados de desempeño productivo de cada vaca y el consumo de ensilaje mediante pesajes de lo ofrecido y lo rechazado. La producción de leche se registró diariamente de forma electrónica, al igual que el peso vivo. Se colectaron muestras semanales de leche, determinándose la grasa, proteína y urea láctea mediante espectrofotometría infrarroja (MilkoScan). Semanalmente se determinó la condición corporal (escala 1 a 5). La comparación de los tratamientos se realizó mediante un ANDEVA para medidas repetidas, utilizando el programa estadístico MINITAB® 16.1, con un nivel de significación del 95% (P < 0,05).

Resultados Y Discusión

La composición nutricional de los alimentos fue para la pradera de 12,7% de MS, 24,9% de PC, 2,84 Mcal de EM y 54% de FDN, para el ensilaje de maíz de 36% de MS, 9,5% de PC, 2,74 Mcal de EM, 47,2% de FDN y un pH de 3,9 y el concentrado presentó un 87,4% de MS, 15,2% de PC,

3,14 Mcal de EM y un 22% de FDN. La fitomasa prepastoreo promedio fue de 2683 kg MS/ha y el residuo pos-pastoreo de 1570 kg MS/ha, no presentando diferencia entre tratamientos. El consumo de ensilaje de maíz fue significativamente mayor en el grupo que recibió 9,0 kg MS, mientras que el consumo de pradera y proteína fue mayor para el grupo que recibió 4,5 kg MS de ensilaje de maíz. No se registró diferencia en el consumo total ni de energía para ambos grupos (Cuadro 1).

Cuadro 1. Consumo estimado de ensilaje de maíz, pradera, total y dietario de proteína y energía, en los dos niveles de suplementación con ensilaje de maíz.

La producción de leche, el porcentaje de grasa y proteína láctea y urea en leche no fueron afectados por los tratamientos. Las similares producciones se explicarían por las altas fitomasas registradas, lo que habría generado una mayor tasa de sustitución en el grupo con alta suplementación, reflejándose en los similares consumos de materia seca registrados. El efecto de la suplementación sería más evidente en condiciones de pastoreo restrictivo (Ruiz-Albarrán y col 2012). El grupo que recibió 4,5 kg de ensilaje de maíz presentó mayor ganancia de peso durante el ensayo (0,116 kg/día), lo que se atribuye a un mayor porcentaje de proteína en la dieta (18,1% vs. 14,9%), no registrándose diferencia en el cambio de CC entre los tratamientos (Cuadro 2).

Cuadro 2. Producción y composición láctea, cambio de peso vivo y condición corporal (CC), en los dos niveles de suplementación con ensilaje de maíz.

Conclusiones

Los resultados permiten concluir que la suplementación con 4,5 ó 9,0 kg MS/día de ensilaje de maíz, en vacas lecheras a inicios de lactancia en otoño sometidas a una oferta restrictiva de pradera, no generó diferencia en la producción, consumo voluntario, porcentaje de grasa y proteína láctea, debido a similares consumos de MS y energía.

Referencias

PÉREZ-PRIETO, L.A., PEYRAUD, J.L. AND DELAGARDE, R. 2011. Substitution rate and milk yield response to corn silage supplementation of late-lactation dairy cows grazing low-mass pastures at 2 daily allowances in autumn. Journal of Dairy Science 94: 3592-3604.

RUIZ-ALBARRÁN, M., BALOCCHI, O.A., NORO, M., WITTWER, F. AND PULIDO, R.G. 2012. Effect of increasing pasture allowance and grass silage on animal performance, grazing behavior and rumen fermentation parameters of dairy cows in early lactation during autumn. Livestock Science 150: 407-413.

19 septiembre, 2014 11:28 AM

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