Se afianza el gyr lechero en Colombia

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Creciente demanda de ejemplares puros  y cruzados

Se afianza el gyr lechero

En las regiones ganaderas del Valle del Cauca, Antioquia, Magdalena medio y Córdoba es donde mayor desarrollo ha tenido la raza cebuina lechera, no sólo en repoblamiento sino lo más importante, en mejoramiento genético y modernización y manejo de los hatos.

 Conocedores del ganado gyr, con el que han trabajado por años, sostienen que por sus características y comportamiento en el trópico bajo, ha ido ganando en los últimos cinco años mayor participación en el hato colombiano. Dicho crecimiento está sustentado en las cifras de registro de animales puros, en la Asociación Colombiana de Criadores de Cebú, que de 1.584 ejemplares en 2004, ascendió a 3.045 en diciembre de 2008.

Germán Gómez, director del departamento técnico de ese gremio, precisa que el Valle del Cauca es donde mayor desarrollo ha tenido en cuanto a población, mejoramiento genético y modernización en su manejo; en menor proporción respecto al número de animales le han seguido, se encuentran Antioquia, Magdalena medio y Córdoba. Este auge se ha reflejado puntualmente en una creciente demanda de ejemplares puros, y de cruzados con razas especializadas en las zonas lecheras.

Causas específicas
Atribuye estas situaciones a lo que denomina fortalecimiento en los criterios de selección, que empezó a ocurrir unos 10 años atrás, expresados en la escogencia rigurosa de líneas lecheras procedentes de Brasil, de acuerdo con pruebas de progenie, lo que pronto permitió mostrar plenamente su potencial lechero. “Todo eso empieza a mostrarse en el genotipo, en los resultados de los juzgamientos y de los concursos lecheros, lo que lleva a los ganaderos a utilizar animales gyr en sus programas de cruzamientos, que están dando resultados importantes con hembras F1, como gyrolando”. Sostiene que este comportamiento la convierte en una alternativa especialmente rentable para el productor de leche del trópico bajo.

Un balance de este período muestra que al cabo de las experiencias propias de un número importante de criadores, con el respaldo institucional de la asociación, la raza ha alcanzado una posición destacada en el conjunto del hato colombiano.

Germán Gómez puntualizó que no es que haya ocurrido algo parecido a un vuelco de 180 grados en la raza, o un partir de cero, sino una sencilla reorientación del trabajo con algunos núcleos genéticos acerca de los cuales existía cierta duda, por cuanto, si bien provenían de un tronco Gyr, no correspondían exactamente a líneas lecheras probadas, sino que tenían algún gen orientado más a la producción de carne. Cuando los ganaderos empezaron a ver que la leche podía proveerles un flujo de caja importante, buscaron a los seleccionadores para que orientaran sus animales hacia la especialización. Un apoyo significativo para ese trabajo en Colombia fue la investigación de Brasil, que definió exactamente esas líneas, para lo cual resultó clave la prueba de progenie.

gyrcare

Resultados en el ordeño
“De una buena vaca F1, que se alimente con pasto, agua, sal y una suplementación básica, se puede esperar una producción diaria de 14 a 15 litros, asegura Germán Gómez. “Es una producción muy buena; y sin suplementación, a lo largo de su lactancia puede mantenerse en 12 litros”.

El Valle del Cauca, como se dijo, se ha destacado en el mejoramiento del gyr, lo que en opinión de Germán Gómez obedece, en parte a su tradición lechera, manifiesta en la cantidad y calidad de sus hatos, especialmente de ganado Holstein, y a algunas muestras relevantes con razas criollas, como Lucerna y Hartón. Ese nivel que se ha alcanzado también responde al trabajo juicioso de ganaderías con un claro perfil empresarial, como El Empedrado, para citar un solo caso.

Otro escenario valioso y en el que también la producción de leche es parte importante de su cultura ganadera, es la región de Valledupar; “la base de esa ganadería ha sido la sangre taurina, fundamentalmente la pardo suizo, que ha producido resultados valiosos en su cruzamiento con brahman. Por esa cultura lechera, el Gyr puro está siendo utilizado en forma masivo en las ganaderías pardo-brahman, buscando fortalecer el aporte lechero de la sangre cebuina y reducir en algo el aporte del pardo; en síntesis, conseguir una hembra con un poco de mayor rusticidad y que mantenga la producción de leche”.

“Lo más conveniente en estos cruzamientos, explica el director técnico de Asocebú, es no pasar de la media sangre, con la que se mantienen la rusticidad y la producción de leche. Existen ensayos, como en una ganadería de Girardot, en la que se ha trabajado con este planteamiento: una vaca ¾ cebú y ¼ pardo produce un poco menos, pero es más fácil de preñar que la F1. Eso quiere decir que el ganadero debe sopesar todas las situaciones y tomar la decisión que le parezca más conveniente. Lo que está claro es que la naturaleza, el medio ambiente se encarga de definir el biotipo de los ganados que se comporta mejor y produce más. Esto, necesariamente, debe estar acompañado de información y de registros de producción, las herramientas ideales para que el ganadero sepa hacia dónde orientar su proyecto”.

El protagonismo que han ido ganando los cebuinos en el hato lechero está llevando poco a poco a que se organicen exposiciones exclusivas para ellos; “Valledupar desde hace varios años tiene feria de gyr, guzerá y brahman, y la han seguido Montería y Barranquilla”.

Fuente Revista Agricultura de las Americas

21 mayo, 2014 9:21 AM

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